Cómo se evalúan las propuestas en un proceso de contratación estatal
Entender cómo se evaluarán las ofertas antes de presentarlas es una ventaja competitiva. Permite dirigir el esfuerzo a lo que realmente otorga puntos, evitar errores que anulan la propuesta y calcular tus probabilidades con más realismo. La evaluación sigue una lógica de dos etapas: primero se verifica quién puede participar y luego se califica a quienes pasaron el filtro.
Primera etapa: verificación de requisitos habilitantes
La entidad revisa si cada oferente cumple los requisitos jurídicos, de experiencia, financieros y organizacionales con el criterio cumple o no cumple. Quien no cumple queda no habilitado y su oferta no se califica. Los detalles de esta etapa están en la guía de requisitos habilitantes. En este momento puede haber requerimientos de subsanación (ver guía).
Segunda etapa: calificación
Las ofertas habilitadas se evalúan con los factores de selección definidos en el pliego. Los criterios dependen de la modalidad:
- Licitación pública: en general se combinan factores técnicos o de calidad y económicos, con una ponderación definida en el pliego; también se otorgan puntajes de apoyo a la industria nacional, en los términos de la Ley 816 de 2003, y otros factores previstos por la ley.
- Selección abreviada de bienes y servicios de características técnicas uniformes: el criterio es el menor precio, que puede definirse mediante subasta inversa electrónica.
- Concurso de méritos: se evalúa la capacidad técnica, la experiencia y la propuesta metodológica; el precio no es factor de selección en este tipo de proceso.
- Mínima cuantía: suele adjudicarse a la oferta de menor precio que cumpla las condiciones.
- Contratación directa: no hay competencia entre ofertas, aunque debe cumplirse con las causales y justificaciones legales.
Los factores de puntaje
Los factores típicos son:
- Precio o factor económico, según la metodología del pliego.
- Calidad o factores técnicos, como experiencia adicional del equipo de trabajo, metodología o propuestas de valor, siempre con criterios verificables.
- Apoyo a la industria nacional, que otorga puntaje a bienes o servicios de origen nacional o a quien incorpora componente nacional, en los términos de la ley.
- Incentivos y preferencias, como los previstos para mipymes y otros grupos en normas como la Ley 2069 de 2020, cuando aplican al proceso.
Los puntajes máximos de cada factor y la manera de asignarlos deben estar en el pliego con claridad. Si no lo están, es una buena razón para presentar observaciones (ver guía).
Metodologías de evaluación del precio
Hay varias formas de convertir precios en puntajes. Algunas comunes:
- Menor valor: el menor precio recibe el puntaje máximo y los demás se ajustan proporcionalmente.
- Media aritmética: se compara cada oferta con el promedio de las ofertas válidas.
- Media aritmética alta: utiliza un promedio que considera el valor más alto y el presupuesto.
- Media geométrica: usa un valor de referencia calculado con la media geométrica de las ofertas y, en ciertas fórmulas, del presupuesto oficial.
Algunas de estas metodologías se emplean en los pliegos tipo, a veces con una selección entre ellas definida por un valor público conocido en el momento del cierre. Lo importante es que el mejor precio no siempre es el más bajo. Lee la fórmula, simula escenarios con distintos precios y no intentes adivinar el valor de referencia pactando con otros oferentes, algo prohibido por las normas de libre competencia.
Ofertas artificialmente bajas
Si una oferta resulta anormalmente baja frente a las demás o frente al presupuesto, la entidad puede pedir al oferente que justifique su precio. Si no logra sustentarlo, la oferta puede rechazarse. Por eso tu estructura de costos debe poder explicarse documentalmente (ver guía).
Criterios de desempate
Cuando dos o más ofertas obtienen el mismo puntaje, el Decreto 1082 de 2015 y las normas posteriores definen una secuencia de criterios de desempate, que incluye preferencia a ofertas de bienes o servicios nacionales y preferencias para mipymes y otros grupos, y como último recurso un método de azar, como el sorteo mediante balotas. El pliego debe reproducir esta secuencia; léela con atención porque puede ser decisiva en procesos muy reñidos.
Cómo anticipar tu puntaje
- Reconstruye la tabla de puntajes con tus datos: qué puntos obtienes en cada factor con tu oferta.
- Estima los competidores: con el histórico de la entidad puedes aproximar a qué precios y con qué experiencia suelen presentarse (ver guía).
- Simula la fórmula de precio con varios escenarios, incluyendo el peor.
- Identifica dónde ganas puntos con poco esfuerzo, por ejemplo documentos que acreditan factores de apoyo a la industria nacional.
- Evita perder puntos por forma: si un factor exige un documento específico, cuida que esté completo.
El informe de evaluación y el traslado
La entidad publica un informe con los resultados de la verificación y del puntaje, y abre un periodo de traslado para que los oferentes presenten observaciones. Es el momento de revisar si hubo errores en tu evaluación o en la de otros. Si algo no coincide, presenta tus observaciones con sustento y documentos. Estar atento a las publicaciones del proceso es esencial (ver guía de etapas).
Audiencia y adjudicación
En licitación pública, la adjudicación se realiza en audiencia pública, en la que se pueden hacer manifestaciones sobre el informe. El acto de adjudicación, que se publica en la plataforma, es irrevocable y obliga a la entidad y al adjudicatario. Si el proceso se declara desierto, la entidad debe motivar su decisión. Después sigue la firma del contrato (ver guía).
Errores frecuentes
- No estudiar las fórmulas de puntaje y decidir el precio al azar.
- Concentrarse en el precio y descuidar factores de puntaje fáciles de obtener.
- Ignorar el informe de evaluación y su traslado.
- Presentar justificaciones débiles ante una oferta baja.
- No conocer los criterios de desempate.
Conclusión
La evaluación no es una caja negra: está descrita en el pliego y se puede analizar de antemano. Quien entiende cómo se asignan los puntos prepara mejores ofertas, toma mejores decisiones de precio y reacciona con rapidez ante el informe. Esa comprensión vale tanto como tener un buen producto.