Cómo leer el cronograma y los detalles de un proceso de contratación

⏱ 5 min de lectura · Actualizado octubre 2026

El cronograma es la columna vertebral de cualquier proceso de contratación: dice cuándo puedes preguntar, cuándo debes presentar, cuándo se evalúa y cuándo se adjudica. Leerlo mal tiene un costo muy concreto: perder un proceso por una hora. Esta guía explica cómo interpretar cada fecha, qué detalles revisar en la ficha del proceso y cómo reaccionar ante los cambios.

Dónde está el cronograma

En el SECOP II, el cronograma aparece en la información del proceso y también se reproduce en el pliego de condiciones. Si ambos difieren, la regla práctica es consultar el cronograma vigente de la plataforma y revisar las adendas: la que modifica el cronograma prevalece sobre lo publicado antes. Ante la duda, pregunta a la entidad por el canal oficial del proceso y guarda la respuesta.

Las fechas y actividades típicas

Aunque varía según la modalidad, un cronograma suele incluir:

  • Publicación del aviso de convocatoria y del proyecto de pliego, cuando la modalidad lo exige.
  • Plazo para presentar observaciones al proyecto de pliego y publicación de las respuestas.
  • Acto de apertura y publicación del pliego definitivo.
  • Audiencia de aclaración de pliegos y distribución de riesgos, en las modalidades que la contemplan.
  • Plazo para presentar observaciones al pliego definitivo.
  • Manifestación de interés, si aplica.
  • Fecha límite para expedir adendas.
  • Fecha y hora de cierre, es decir, el límite para presentar ofertas.
  • Evaluación de ofertas, su informe y el traslado para observaciones.
  • Plazo para subsanar.
  • Adjudicación o declaratoria de desierto.
  • Firma del contrato y constitución de garantías.

Presta atención a la hora

No solo importa el día; la hora cuenta, y con precisión de minuto. La plataforma usa la hora legal colombiana y no admite ofertas después de la hora de cierre. Tampoco dependas del reloj de tu computador: verifica la hora oficial y programa tus envíos con margen. Es más seguro presentar horas antes que minutos antes, porque la carga de documentos y la validación toman tiempo.

Días hábiles frente a calendario

Muchos plazos se expresan en días hábiles, y otros en días calendario. Cuando el pliego dice "días hábiles", se excluyen sábados, domingos y festivos. Esta diferencia puede cambiar la fecha de vencimiento en varios días. Cuenta con cuidado, revisa el calendario de festivos y, si hay duda, interpreta de la manera más exigente para ti: es preferible adelantarte.

Plazos mínimos por modalidad

El Decreto 1082 de 2015 y la Ley 1150 de 2007 fijan plazos mínimos que las entidades deben respetar para ciertas actividades, como la publicación del proyecto de pliego o el traslado del informe de evaluación, y esos mínimos varían entre licitación pública, selección abreviada, concurso de méritos y mínima cuantía. No los memorices: úsalos como referencia general y verifica siempre los del proceso que te interesa. Si ves un plazo inusualmente corto, es una señal para analizar con calma (análisis de competencia).

Qué hacer cuando una adenda cambia las fechas

Las adendas son modificaciones al pliego, y pueden mover el cronograma, cambiar requisitos o aclarar condiciones. Cuando salga una:

  • Léela completa, no solo la parte de fechas.
  • Actualiza tu calendario interno y avisa al equipo.
  • Evalúa si cambia tus requisitos habilitantes o tu oferta económica.
  • Guarda la adenda junto con el pliego original.

Las entidades suelen tener restricciones sobre cuándo pueden expedir adendas respecto de la fecha de cierre; consulta la regla aplicable a la modalidad del proceso. Para enterarte a tiempo, suscríbete (ver guía).

Otros detalles de la ficha que debes leer

Además del cronograma, la ficha del proceso trae información clave que condiciona tu decisión:

  • Modalidad de selección y tipo de contrato.
  • Valor estimado o presupuesto oficial.
  • Lugar de ejecución y plazo del contrato.
  • Clasificación UNSPSC (ver guía).
  • Forma de pago, anticipo y garantías.
  • Condiciones de participación, como convocatoria limitada a mipymes en ciertos casos.
  • Datos de contacto para consultas.

Construye tu propio cronograma interno

El cronograma de la entidad marca los límites; el tuyo debe marcar tus fechas de trabajo, anteriores a ellos:

  • Una fecha para decidir si participas.
  • Una fecha para reunir los documentos habilitantes.
  • Una fecha para presentar observaciones.
  • Una fecha para tener lista la oferta económica y su revisión.
  • Una fecha para cargar todo en la plataforma, con holgura antes del cierre.
  • Fechas para estar atento al informe de evaluación y subsanar.

Errores frecuentes

  • Anotar solo la fecha de cierre y olvidar las de observaciones y subsanaciones.
  • Confundir hora local con la hora de la plataforma.
  • No seguir las adendas.
  • Contar días hábiles como calendario.
  • Dejar la carga de documentos para el último momento y chocar con problemas técnicos (ver guía).

Conclusión

Un cronograma bien leído es la diferencia entre participar y mirar desde afuera. Conviértelo en tu calendario de trabajo, vigílalo ante cada adenda y adelántate a las fechas. La mayoría de los procesos perdidos por cuestiones de tiempo no se pierden por mala suerte, sino por mala planificación.

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